A principios del año pasado, el gobierno estuvo de acuerdo con los proveedores de congelar los precios del gas para la gasolina antes de las elecciones. Como resultado, se ha desarrollado una situación inusual en el mercado ruso, en el que el precio del combustible diesel se volvió más alto que el precio de la gasolina, pero los expertos creen que todo volverá a la normalidad normal.







