Bajo la influencia del agua, el polvo, las manchas de grasa, puede cambiar su color, así como el moho.
El lavado infinito y laborioso puede generar una mejora a corto plazo en el estado de la lechada, pero también puede destruirla. La solución a este problema puede ser herramientas especiales que limpian suavemente las costuras con la impregnación posterior con el equipo de protección, pero esto también son solo medidas temporales.







