Hoy, alrededor del 90% de todas las aceras están cubiertas con asfalto. Tanto las autoridades municipales como los comerciantes privados no están satisfechos con tal revestimiento. En el otoño, tiene una apariencia indescriptible, y en el verano, cuando la temperatura se desacelera, el asfalto literalmente se extiende por el pavimento, exudando el fuerte olor a betún.







