Las variaciones de la composición generan la capacidad de producir concreto de muchas marcas (desde M50 hasta M800) y clases (de B1 a B60), que caracterizan el límite de su resistencia y otras propiedades.
La vida útil de las estructuras hechas a partir de ella depende de la calidad de la solución concreta (materias primas, cumplimiento de los componentes y reglas de transporte).







