Tarde o temprano viene a cada casa. Algunos le tienen miedo y otros esperan. Reparar. Algunas escasas de piel de gallina corren en la espalda cuando escuchan esta palabra. Algunos ni siquiera imaginan qué dificultades tienen que enfrentar. Y comienzan a buscar frenéticamente la información necesaria en Internet: revestimientos de pisos para la cocina o cómo colocar las baldosas sexuales, y algunos buscan en casa de la foto de madera pegada.







