Hay vidrio para puertas interiores de diferentes espesores: de 0.4 a 0.9 milímetros. El vidrio es el eslabón más débil en términos de seguridad de las puertas interiores, porque pueden romper y dañar fácilmente. Por lo tanto, para evitar esto, los fabricantes aumentan el grosor de las gafas y prestan especial atención a su calidad.







