La situación extremadamente negativa, que se ha desarrollado en los espacios abiertos de la CEI con robo de vehículos, se agrava cada año. Los expertos explican este estado de cosas como un conjunto de factores: la falta de responsabilidad de los organismos estatales en el campo del control sobre el tráfico de automóviles, el descuido de los propietarios de transporte y un bajo nivel de calidad de los sistemas de seguridad.







