La última etapa es la pintura directa de la pizarra. La pintura debe aplicarse a una superficie muy limpia y baja en grasas. Es necesario aplicar dos capas con un rodillo o un cepillo pequeño. La brecha entre las capas depende de las propiedades de la pintura y el clima.Las mejores condiciones para pintar la pizarra son la humedad del 60% y la temperatura +20 grados.







