El cepillo debe tener cerdas suaves y extremos disecados para no dañar la pintura del automóvil. Los movimientos deben hacerse en una dirección y no necesitan presionar demasiado en el cepillo durante la limpieza. Desde el techo debes ir al baúl y al capó. Para los faros y los números, se recomienda usar un trapo, ya que el cepillo puede hacer que los faros flojeros.







