El agua del techo fluye debido a la pendiente correcta del techo. Pero la abundante precipitación atmosférica, la lluvia, la nieve y el viento contribuyen a la humectación excesiva de las paredes y el sótano.
Es por eso que las tecnologías de construcción modernas implican un dispositivo obligatorio del sistema de drenaje, que recoge y elimina cuidadosamente el agua, y también ayuda a aumentar significativamente el período operativo de la estructura.







