Inversiones. Los países en desarrollo de Europa ofrecen otra forma: grandes inversiones en la economía o la adquisición de bienes raíces costosos aceleran significativamente el proceso de obtener un permiso de residencia, y luego la provisión de ciudadanía.
La última opción es una gran demanda entre las personas ricas: las inversiones no solo obtienen ganancias, sino que también aseguran la recepción acelerada de un pasaporte europeo.







