Luego, en los espacios en blanco, por medio de la molienda, se forman recovecos para conectarse con otros elementos estructurales (surcos).
El siguiente paso es procesar los elementos compuestos.
En conclusión, los productos se doblan a lo largo de la línea de fresado y se instalan remaches especiales en las esquinas del producto terminado, cuyo propósito es fortalecer la estructura.







