Condiciones climáticas severas, fuertes cambios de temperatura, humedad, frío, moho, meteorización, desechos tóxicos: todo esto conduce a la destrucción de la fachada, que es el principal protector de los efectos mecánicos y climáticos. Es por eso que es simplemente necesario realizar la reparación y el mantenimiento de la fachada de la estructura de manera oportuna.







